Serenata para la tierra de uno


5 respuestas

  1. Y ‘El reino del revés’ y ‘El brujito de Gulubú’. Las veces que me las han cantado, que las he cantado y que se las he cantado. Toda una vida con ellas. Con ella. Y ahora que se va, me entero de la existencia de una autora de carne y hueso. Siempre he pensado que pertenecian a la memoria colectiva, que eran de todos. Nunca se me ocurrió pensar que las hubiera compuesto alguien. Tal vez el sol, los niños de un colegio remoto, el sonido de unas piedras al impactar contra el agua. Qué merito el suyo. María Elena Walsh nos ha hecho felices sin que nosotros lo supiéramos.

  2. Y aquél memorable “tantas veces me mataron, tantas veces me morí”, que para mi resume la experiencia del exilio. Ella fue una de las primeras intelectuales que nos dió, a los exilados argentinos, palabra, que nos nombró.

  3. Adiòs, Marìa Elena..Te despiden los grandes y los pequeños de ocho años..una maga. A mì me gusta: “todas las brujerìas del brujito de bululù…”..surrealismo, creo.Y Osìas el osito…son muy poèticas esas canciones…”una flor adentro de un raviol” precioso, realmente.

  4. La serenata para la tierra de uno es bella, y tantas otras: sábana y mantel que no le falten a nadie en este mundo tan cruel y el eco de un tango de ayer que el zaguán no olvidó todavía. Y a nuestras tejedoras del norte les pide: no se acaben todavía, angelitas de las guardas ay madres mías y el tiempo no apurado y la luna en camisón que se baña en un charquito con jabón. Sabia y poeta: es mejor la paz resfriada que la guerra con salud, buena compañera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por favor, demuéstranos que no eres un robot... *