Nací en Madrid, pero también en Buenos Aires, Santiago de Chile y Tesalónica. En la cocina de la casa de mi madre había libros que trepaban por las paredes, así que la lectura me ha alimentado desde pequeña. Un día me puso en el plato a Antígona, y me enamoré de los clásicos. Los estudié, aprendí su lengua, los enseño a quien quiere escucharlos. Luego supe que un libro no es sólo una historia, que también es un proceso demolición y levantamiento. Y aprendí a ayudar en la reconstrucción, a desbrozar el campo, a poner cada palabra en su sitio. Corregir, analizar, pulir, es estar en las bambalinas del libro. Esta es mi suerte.

Dirijo el taller de lectura desde hace varios años e imparto talleres de escritura creativa en escrituracreativa.com 

5 respuestas

  1. Camila,
    eres una correctora de lujo, con ojo biónico para los gafes, sensibilidad visual de artista plástica. Y como si esto fuera poco, veloz, clara y sucinta.
    Un placer trabajar contigo!

  2. jaja es la historia de muchos latinos hijos de inmigrantes europeos: Chile Argentina e Italia por ejemplo están muy conectadas. Yo soy argentina pero tengo familia en ambos países. Hay veces que me siento de nacionalidad de una y a veces de otra. De vez en cuando trato de hacer viajes a estos lugares para no perder las raíces. Para Chile aprovecho las fechas de las fiestas donde los pasajes a Santiago de Chile desde Buenos Aires están a muy buen precio y se consiguen fácil, y para Italia me guardo las vacaciones de invierno del hemisferio sur para pasar unos días calentitos mediterráneos en tanolandia. Hay que saber embocar buenas fechas, y en eso soy experta!

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